viernes, 6 de marzo de 2015

La basura no vuelve sola

Desde hace varios años me he preocupado por estar trabajando en actividades que me ayuden a retornarle a la naturaleza los millones de favores que de ella recibimos y aunque creo que he hecho algo, aún no he podido ponerme al día con esta deuda.

En algun momento publiqué una historia de lo primero que hice de manera pública. Esa historia se llamaba el Héroe desconocido y narro lo que aprendí en esa subida al Ávila, de la mano de un maestro.

Después de esa historia, apareció otra que llamé un favor devuelto al Ávila y la más reciente,  Hacer el bien sin mirar a quién, en la que cuento mi experiencia recogiendo basura en una bella playa de Venezuela

Después de la última experiencia, decidí que queria hacer algo para ver si movía a la gente a que se interesase más por recoger la basura que normalmente se deja en la naturaleza y pues algo se logró. De algún lugar llegó un arte que me pareció genial, lo mandé a convertir en la Calcomanía "la basura no vuelve sola" y luego de unos meses lo que era idea hoy es un hecho y están disponibles para quien quiera difundir el mensaje. 

Ahora bien, ser embajador de este mensaje no es sólo colocar la calcomanía en tu carro, laptop, o entrada de tu oficina, es mucho más que eso. Ser embajador de esta campaña tiene varias responsabilidades:
  1. Llevar la calcomanía te hace portador de un mensaje y ese mensaje debe ser apoyado con tu ejemplo. 
  2. En cada paseo que hagas recuerda, no sólo traerte tu basura, si puedes trae la que otro haya dejado. Si todos nos sumamos en hacer ese esfuerzo, seguro logramos un mejor planeta.

Si te parece interesante la idea y te aseguras que podrás cumplir con los puntos antes mencionados, entonces puedes contactarme para que nos pongamos de acuerdo y obtengas una calco que te haga portador y embajador de este mensaje.

Nuevamente, recuerda que es una responsabilidad y prefiero que lo pienses bien antes de decidirte a ser embajador de esta idea. De nada sirve tener esta calcomanía pegada en tu carro y no honrarla recogiendo algo de la basura de los lugares que visites (incluso basura que no es tuya), o peor aún, insultarla tirando basura desde la ventana de tu carro.

La calcomanía la puedes obtener en dos versiones, Roraima y Médanos de Coro. 

Ademas de la calcomanía existen otros productos tales como: Pulseras en 8 diferentes colores, bolsas ecológicas y cuadernos de notas. La idea es que, de acuerdo a tus gustos, puedas escoger uno, varios o todos los productos que desees, con el fin de ser partícipe en la difusión de este mensaje.

Espero que todos se apunten a la idea y quieran ayudarme a ayudar al ambiente y a nuestra única nave espacial, La Tierra.











miércoles, 11 de febrero de 2015

Cada viaje es un camino y cada camino es un viaje

Se acababan mis vacaciones decembrinas,  el  12 de enero debía reincorporarme y aunque pasé unas felices fiestas en compañía de mi familia, necesitaba uno de esos espacios de soledad previo a mi “vuelta a la rutina”. Ese viernes mi hija iba a cuidarla su preciosa abuela porque aún no arrancaba la guardería y mi esposa debía trabajar… Viernes sin planes y sin gente que se anotara al plan,  son el tipo de variables que te hacen decidir no hacer nada pero, contra todo pronóstico yo estaba decidido a hacer algo.
Me vestí de jean y franela pero además armé un morral con un short ya que sin un plan claro tampoco estaba seguro de si tenía la vestimenta adecuada para la ocasión. Una arepa envuelta en papel aluminio, un pote de agua y directo a la “kimoneta” para decidir qué hacer.

La primera idea que pasó por mi cabeza fue irme a Higuerote y echarme el primer baño de mar del 2015, sin embargo no estaba convencido… Ir más allá era rodar mucho y conocer poco, pero aún no daba con la idea de qué lugar podría convertirse en destino.
Subiendo hacia la cota mil, en vez de tomar hacia el este, tomé por “error” hacia el oeste y en vez de corregir el rumbo terminé decidiendo que subir a Galipán sería una opción, al menos como primer lugar a visitar del día. Destino fijado, ya había rumbo,  así que empezó el viaje hacia Galipán, cargado de verde alrededor y acompañado de esa neblina que caracteriza nuestro hermosos Ávila cuando el día esta lluvioso.


Para los caraqueños esta ruta es muy conocida, bien porque la usan para entrenar o bien porque la usan para subir a Galipán con carro propio o a través de los jeeps que prestan el servicio de llevarte y traerte. La ruta desde hace mucho dejó de ser de tierra y ahora un camino de cemento te lleva por la montaña, haciendo que no haya mayor dificultad en el camino, pero el cuál debe ser recorrido con 4x4 para evitar cualquier riesgo. Una ruta fascinante, en la que, si de verdad te sumerges, puedes desconectarte en poco tiempo de la ciudad, sin haberte alejado de ella.

Al llegar arriba, una bifurcación frente a mi ayudó a aclarar la ruta que seguiría. A la derecha, la ruta para el pueblo de Galipán, lugar cargado de flores, mermeladas, galletas, sándwiches de pernil, paseos a caballo y su frío característico. A la izquierda y en picada, una ruta que no conocía y que lleva a la Guaira desde Galipán. Entre lo conocido y lo desconocido me decidí por lo segundo, así que ahora montaña abajo empezaba mi viaje (no sin antes tomarme al menos un chocolatico caliente en el merendero que está en plena bifurcación).

Empezando a bajar, noto que la ruta es muy parecida a la subida de Caracas a Galipán pero, al menos en mi percepción, es un poco más empinada, es un poco más angosta  y tiene curvas un poco más cerradas, aunque esto no la hace más difícil, siempre que le des el merecido respeto a que estás conduciendo y que debes ir con precaución.

Luego de algunos kilómetros de bajada, la neblina se va esparciendo y el verde bosque del Ávila me deja algunos espacios para disfrutar de paisajes azules en los que la naturaleza juega con tu mente y no sabes si lo que ves es cielo o mar.


Esta ruta en la que el destino es la costa, termina atrapando tu mirada en esa dirección, pero no deja de ser un espectáculo el aprovechar alguna de las curvas cerradas y volver la irada hacia la montaña y disfrutar el paisaje que vas dejando detrás que, a pesar de ser diametralmente opuesto al paisaje costeño, no deja de ser igual de bonito e imponente.



Ya manejando por la costa y habiendo dejado atrás la ruta por nuestro Ávila, me permito regalarme un auto agradecimiento por haber metido el short y sigo mi camino hacia alguna de las playas de la costa de Vargas en la que terminé disfrutando del primer bañito de playa del 2015.

Este viaje no tuvo una gran dificultad, ni proezas importantes en términos deportivos, ni rutas exóticas típicas de nuestro país, pero si tiene varios componentes que a mí me hicieron disfrutarlo y también compartirlo con ustedes:

Los errores son parte del camino y el aprendizaje también: Haberme equivocado en la ruta trajo como consecuencia un destino real que antes del error no era claro. Los errores no son malos, pues todos nos equivocamos, lo malo es no aprender de ellos ni corregir el rumbo después del error.

Una bifurcación no es un problema, una indecisión si lo es: Ante una bifurcación, se espera de ti una decisión y lo peor que puedes hacer es quedarte inmóvil en medio de ella sin decidir cuál es el camino que vas a tomar. No digo que sea fácil, sólo digo que debes tomarla, y si necesitas un chocolatico caliente para ayudarte a decidir, entonces haz la pausa, disfruta el corto momento y luego decide.


Avanza hacia tu meta pero nunca olvides lo que has recorrido: Hay quienes piensan que la victoria se alcanza al llegar a tu meta, a la cima, al objetivo, pero eso es sólo un punto del largo recorrido que has hecho, y eso es lo que genera la experiencia y el aprendizaje, incluso en los casos en los que no llegas al objetivo a pesar de haber recorrido parte del camino. No dejes de apreciar lo que ya has vivido, porque recordarlo al ver hacia atrás, te permite recordar de dónde vienes, cuánto has vivido y cuánto has dejado atrás, lo que puede convertirse en vitaminas para continuar con lo que te falta para llegar a tu meta.

Cada viaje es un camino y cada camino es un viaje, no dejes de caminar, no dejes de viajar, pero sobre todas las cosas no dejes de disfrutar lo que sucede en cada viaje, lo que te pasa en el camino, lo que te deja la ruta. Esas cosas que en principio te pueden parecer pequeñas, son las que te terminan dejando lecciones de vida…

martes, 4 de noviembre de 2014

No tengo tiempo para revisar por qué no tengo tiempo


En las organizaciones dedicadas a la ejecución de proyectos, es esperado que durante el tiempo que no hay proyectos estemos revisando nuestros procesos, de manera que busquemos cómo optimizarlos y que, en el proyecto siguiente, podamos realizar la gestión evitando los errores de los proyectos pasados, siendo más efectivos pues la optimización se dio a lugar.

A pesar de lo anterior, durante el proyecto, al ser partícipes y observadores, también podemos detectar cómo algunos procesos (incluso aquellos que pensamos que habíamos optimizado) pueden ser modificados para que lo podamos hacer en menos tiempo, a menor costo, con menos esfuerzo y/o con mayor calidad. Y como partícipes, al ver estos espacios de mejora, podemos intentar llamar la atención del equipo para que hagamos una inversión de tiempo en la revisión de las mejoras que se plantean para luego ser aplicadas.

El problema con el que nos encontramos en ocasiones es que, al estar en plena ejecución de proyecto, sentimos que estamos tan ocupados que no podemos, de ninguna manera, invertir tiempo en cosas que no sean ejecutar. El problema con esta forma de pensar es que, si no dedicamos este tiempo a revisar las acciones que estamos haciendo y a aprender de ellas (aprendizaje de primer orden), no vamos a poder mejorar la gestión, al menos no durante este proyecto, sino que tendremos que esperar a la finalización del mismo para entonces hacer los cambios.

A veces pensamos igual de las reuniones que se planifican durante los proyectos. Estamos presentes físicamente en dichas reuniones pero no mentalmente, pues nuestra cabeza está en el celular mandando mensajes o en la laptop mandando correos y debido a esto, nuestro aporte a la reunión, a las revisiones, a los análisis no tienen el impacto ni la influencia que podrían tener, y teniendo luego la sensación de que la reunión fue una pérdida de tiempo. Es cierto a veces se llegan a excesos tales como pautar una reunión para definir la hora de la otra reunión, o reuniones que son poco efectivas (aquellas en donde no somos concretos sino que por cada punto de la agenda se arma una novela) o reuniones que planificamos de 1 hora y terminan durando 3. En ese caso, pues también es importante analizar por qué dichas reuniones no están teniendo ni la efectividad ni el impacto que se espera y por ello es otro de esos procesos que también debemos evaluar, tal y como he expresado durante este escrito.

Por estas razones, mi recomendación para cualquier equipo que esté gestionando un proyecto es que, cuando pueda haga una parada obligada, y en esa parada revise cuál es el aprendizaje que queda y si el mismo es posible incluirlo de inmediato al proceso para tener una mejor gestión en la siguiente ejecución (lección aprendida aplicada como mejora continua). Hasta los equipos de fórmula 1, en dónde la ejecución es a más de 300 Km/h tienen sus pits y hacen las paradas que consideren necesarias para que la estrategia los lleve al podio, entonces, por qué no tener nosotros en los proyectos nuestros propios pits de evaluación, en los que revisemos los cauchos, los cambiemos, limpiemos el visor del casco del piloto, reinyectemos gasolina y arranquemos con las pilas puestas para el resto de la carrera. Son de esas cosas que parecen lógicas pero que pocas veces aplicamos, y probablemente no lo hacemos porque no lo hemos convertido en un hábito (creo que Covey hacer referencia a esto como un hábito de las personas altamente efectivas, él lo llama Afila tu hacha, según recuerdo).

No sé si todo lo que he escrito quedará en la mente de cada uno de ustedes, mis lectores, pero lo bueno es que, creo que lo puedo transmitir con una imagen que de seguro considerarás graciosa, pero es importante que recuerdes que cuando estás en proyecto, es normal que el que esté halando la carreta seas tu y quien te esté pidiendo una reunión para darte apoyo, sea el que sostiene las ruedas




Como siempre, esperando que haya sido de tu interés

Puede ser de tu interés - Otra vez el mismo error?

En muchos de los proyectos en los que nos involucramos (personales o profesionales), sobre todo cuando son proyectos que no pueden retrasarse (la fecha de entrega no cambia aún y cuando se produzcan retrasos), el tiempo y esfuerzo que dedicamos es muy alto y cuando estamos en el medio del mismo cometemos errores, y es común que frente a uno o varios de estos errores nos preguntemos, por qué estamos nuevamente bajo esta situación si no es la primera vez que lo hacemos? Por qué cometemos el mismo error otra vez?

La verdad es que las respuestas a estas preguntas podrían depender del entorno del proyecto y del entorno de las personas asociadas al mismo, pero hoy, mi creencia es que esto sucede porque no aprendiste lo que debías aprender.

Hay quienes creemos que cuando cometemos un mismo error varias veces, es porque lo que se debía aprender, no se aprendió, y por ello la vida te pone frente a situaciones parecidas (o idénticas), esperando que esta vez sí aprendas lo que debías de ella.

En términos personales, considero que el aprendizaje que se gana producto de un error cometido, dependerá de la persona que ha cometido el error y de la actitud con la que esta persona reaccione al mismo.

Lo primero que hay que hacer ante el error es reconocerlo. Afrontar que se ha cometido un error es digno de ser aplaudido. Estamos tan acostumbrados a que cometer errores es tan malo que resulta que cuando los cometemos no queremos reconocerlo como errores, o peor aún no queremos reconocer que fuimos nosotros los que nos equivocamos. Empezamos a buscar culpables externos, incluso cayendo en discusiones bizantinas, que me permitan a mi salir ileso de culpa y lo cumbre es que lo logramos, y lo hacemos tan bien que termina siendo reconocido el error pero nadie sabe quien lo cometió. El alivio que se puede sentir ante este tipo de situaciones es equivalente a la expresión: Me salvé…

Y debido a que el error no fue mío, no hago nada porque no vuelva a ocurrir, total, ha sido demostrado que no fui yo quien se equivocó. Quien se haya equivocado es quien debe trabajar en no volverlo a cometer. Pero como también quedó demostrado que nadie se equivocó, entonces el error no es trabajado por nadie, nadie aprende del mismo y nadie hace nada por evitarlo en el futuro.  Al dejarlo de un lado, el error empieza a perder valor y se me ocurren dos razones:la primera, como dijimos, porque nadie es culpable, la segunda, porque ya es pasado, y el pasado no se puede cambiar.

Resulta que además, debido a que no hubo un reconocimiento personal en el que no me dije a mi mismo la gran verdad: este error fue mío!, entonces tampoco actué en consecuencia de esta verdad y la tapé, no permitiendo aprender de mi error. Que fue lo que hice mal? Que consecuencias trajo? Es esto que veo como el error, el verdadero error cometido? O estoy siendo superficial en el análisis y el error cometido tiene otras causas que no estoy viendo? Y que aprendí después de que sucedió? El proyecto al final salió, entonces el error que se cometió no fue tan grande como para magnificarlo pero tampoco fue pequeño como para simplemente olvidarlo.

Un análisis del error no busca quedarnos sólo con lo malo y generar autocastigo o culpa porque algo no salió bien. Lo que busca es entender la situación y aprender de ella, para crecer como personas, como profesionales, para detectar en el futuro causas parecidas y poder actuar previo a que el error aparezca de nuevo, pues ya entendemos cómo se produjo antes el error, aprendimos de él y ahora actuamos a favor de evitarlo.

Ahora, es lo que normalmente  hacemos? De verdad analizamos los errores que cometemos? O simplemente buscamos culpar a cualquier ente externo para no reconocer que el error es nuestro?

Las situaciones son simplemente situaciones, y para crecer, hay que aprender de ellas, pero no porque alguien lo dicte, sino porque es nuestra decisión y convicción aprender y crecer. No aprender de la situación también es una decisión que podemos tomar, pero también tenemos que entender las consecuencias que se producen por haber tomado este camino de no aprendizaje, lo que tal vez te lleve al principio de este artículo nuevamente (por qué estamos nuevamente bajo esta situación si no es la primera vez que lo hacemos? Por qué cometemos el mismo error otra vez?).

Si no aprendemos del error, cada vez que lo tengamos frente a nosotros la misma situación, haremos lo mismo, y volveremos a cometerlo. La única manera que podremos salir de este círculo vicioso es aprendiendo de cada error, y para ello debemos reconocer nuestros errores y crecer con cada uno y no simplemente evitarlos o ponerlos en entes externos.

Se dice que la única persona que es culpable de que estés en la situación en la que estas eres tú mismo, y tu eres el único que que tiene el poder para cambiarla… Creer en esto te permite dejar de culpar a otros y ver hacia dentro de ti mismo para entonces ver qué debes aprender, que debes evaluar, que debes cambiar. 

Será que porque no sabes que no puedes es que si puedes hacer lo que haces?


Cuenta la leyenda urbana que en alguna parte de las instalaciones de la NASA, existe uncartel con el siguiente mensaje:

"El abejorro, está comprobado aerodinámicamente que no puede volar por su peso, tamaño, y cuerpo, sólo que ÉL NO LO SABE"

Según de cuenta, se hicieron pruebas de aerodinámica que demuestran que la relación entre el peso, la forma y el tamaño de las alas del abejorro, arrojan como resultado que éste no era capaz de superar las pruebas de su sustentación y capacidad de volar, es decir, está “comprobado” científicamente que el abejorro es incapaz de volar. Pero también es una realidad que el abejorro no sabe acerca de estas teorías y pruebas, ni siquiera sabe que según esas teorías el no puede volar. El sólo vuela, desafiando día a día esta teoría, siendo feliz con su capacidad de volar.

De esta manera podemos darnos cuenta que el abejorro vuela y lo hace contra las leyes que el mundo conoce, pero él no lo sabe.

Otro cuento dice que hace un tiempo hubo un par de ranitas que jugaban distraídas y por no mirar, cayeron en un hueco muy profundo. Luego de caer se pusieron a saltar y saltar para intentar salir pero no podían. Otras ranitas se empezaron a acercar al hueco y al ver la profundidad, desde arriba empezaron a decirles que se rindieran porque no podrían salir, que no pelearan contra algo que era imposible. Una de las ranitas, al oír esto, se empezó a dar por vencida y dejo de saltar, la otra hacia caso omiso al mensaje que desde arriba mandaban y siguió saltando. Al parecer entre tanto intentar, fue formando en un espacio de la pared, un pequeño escalón y la rana aprovecho para soportarse de este y hacer un segundo brinco hasta salir del hueco.

En este cuento vemos como dos ranas con las mismas capacidades y ante el mismo escenario, una salió con éxito del problema y la otra no, pero nos hemos preguntado por qué? Que hizo que una rana se rindiera y la otra no? Se cuenta que la rana que salió estaba sorda y por esta condición, ella nunca oyó los mensajes negativos del exterior, de hecho se dice que esta ranita pensaba que sus amigas, las ranitas de arriba la estaban animando a salir.

Del abejorro aprendí que no importa cuántas leyes existan que digan o demuestren que no es posible hacer algo, estas leyes o reglas están escritas basado en lo que se sabe hasta ahora y desafiar el estado de las cosas es parte de lo que las mentes brillantes hacen cada día, desafiar nuestro presente para hacer un mejor futuro.

De la ranita aprendí que hay que hacer caso omiso a las negativas del ambiente, muchas personas nos estarán diciendo a cada rato lo que no puedo hacer porque es imposible pero yo debo decir a cuáles de estas situaciones debo hacer oídos sordos, pues debe ser mi convicción la que me permita o prohíba hacer las cosas que debo hacer para salir de una situación. Se dice que Thomas Alva Edison se equivocó 5000 veces antes de dar con la famosa invención del bombillo y a pesar de la negativa de su esposa, de los hijos y de la misma academia de científicos, el no se dio por vencido y hoy todos usamos su famoso invento.

En referencia a la aerodinámica del abejorro:

Cuando se habla del vuelo de los insectos se enfatiza el asunto del pesado cuerpo, pero normalmente se olvida que no es lo mismo aplicar una fórmula o modelo aerodinámico a una situación de diseño estático que a uno dinámico, es decir, si el análisis se hace basado en que el abejorro fuese a volar sin batir sus alas (planear), en efecto sería imposible que vuele, pero este insecto tiene la característica de que bate sus alas para poder volar, lo que cambia totalmente la situación.

Y con Sinergia todos aprendimos de la Sinergia!!!!

Hace poco, estando en el trabajo, me pareció notar que una de las unidades de uno de los proyectos en el que estaba, parecía andar de una manera incorrecta. Lo que apreciaba es que cada persona de esa unidad estaba haciendo "su parte" pero en realidad la unidad parecía no estar al nivel acostumbrado.


Revisando un poco los hechos, el gerente que normalmente llevaba la unidad, fue transferido, y una de las personas del grupo con gran conocimiento, salió de permiso pre-natal. Ante esta situación, en principio pensé que lo que podía estar pasando era que no había un norte claro, pues no había un capitán que estuviese viendo el mapa y enseñando cuál es la ruta a tomar. También pensé que podía tratarse de que el nuevo capitán no estaba claro de cómo llevar este barco a buen término. También pensé que el conocimiento se había ido de permiso... pero después pensé en que podría haber otros factores, así que me decidí a revisar un poco más el caso.

La verdad es que el factor del nuevo capitán y la ausencia de una persona con alto conocimiento pueden ser factores que afecten, también el hecho que se agregaron nuevos tripulantes, pero la mayoría del grupo tiene la experiencia y sabe que es lo que debe hacer para completar el proyecto, así que pensé que podía haber otro factor faltante... pero cuál?

Como comentaba al principio, sentia que las cosas que hacía cada quien estaban bien hechas pero el algo que faltaba iba más allá de las entregas. Lo que yo sentía que  faltaba es que, si cada una de esas entregas estaba bien, significaba que cada una haría "match" con la otra como si se tratase de las piezas de un rompecabezas y justo eso era lo que no estaba ocurriendo. Al poner todas las entregas en la mesa, el rompecabezas no estaba bien ensamblado y la imagen estaba distorsionada.

Y entonces  lo que faltaba era la sinergia? Pues la sinergia, de acuerdo a su definición es cooperación y lo que se resalta de la sinergia es que cuando dos personas cooperan entre ellos para lograr un efecto, este efecto es mayor que si cada uno hubiese trabajado por separado.

De hecho los resultados de un equipo que pone en práctica la sinergia son tan positivas porque al lograrse, se maximizan las potencialidades de cada talento y entre todos se minimizan las debilidades de cada uno.

Conclusión, faltaba Sinergia, pero ahora cómo transmito el mensaje? Al grupo lo reuní, les comenté varias de las cosas que acá les escribo pero sabía que no sería suficiente así que los puse a hacer un ejercicio que ayudara a entender la situación a través de la vivencia. El juego lo aprendí hace muchos años en mi época de Scout.

Despues de que hablamos, los levanté, los coloqué de un lado del salón y les dije, desde el otro lado del salón:
- Ya que son un equipo y queremos mejorar la sinergia, su objetivo es llegar desde donde están hasta donde estoy al mismo tiempo.

El grupo agarró a la primera el mensaje, se abrazaron y se vinieron "como hermanos" avanzando al mismo paso.

Al llegar les pregunté: Se creen capaces de hacer el mismo camino en menos tiempo? Todos me aseguraron que SI!!!

Así que se devolvieron e hicieron el camino de nuevo más rápido pero esta vez no se abrazaron. Venían cada uno a un ritmo más o menos parecido al de su vecino pero no era el mismo.

Al llegar les pregunté que habían visto: Lo hicimos más rápido verdad? fue la primera expresión, y sí en efecto lo habían hecho más rápido, pero con menos pensamiento colectivo. Al ganar velocidad perdieron enfoque, perdieron de vista el objetivo de llegar todos al mismo tiempo. Cuidaron el paso del de al lado y asumieron que si uno cuidaba el paso de su vecino, ese vecino haría lo mismo, lo que no sucedió.

Ahora es el momento de jugar y aprender de ese juego: saqué una navaja y un rollo de mecatillo, les corté unas cuerdas y les pedí que cada uno se amarrara cada una de sus piernas con la pierna de su vecino. 

Esta vez no había forma de avanzar sin cuidar el avance del otro. Pero había un gran problema de por medio, cómo avanzo si mi pierna izquierda está amarrada a la derecha de alguien y si mi derecha esta amarrada a la izquierda de otro? Ya no puedo mantener "MI" ritmo, ahora tengo que acoplarme, cómo avanzo si el otro no avanza? cómo se supone que puedo mover mi pierna si este otro no la mueve.

Poco a poco fueron descubriendo los problemas de la nueva situación, y aunque se les hizo difícil, avanzaron, y llegaron, mucho tiempo después pero lo lograron (tiempo: 2 minutos y medio). No se rindieron a mitad del camino pero llegaron algo adoloridos y cada uno quejándose del vecino... Es que tu ibas caminando raro, pero es que tu ibas muy lento no es que tu ibas demasiado rápido.

Primera sesión de aprendizaje: Qué aprendimos? 

Salieron varias reflexiones que ayudaron a ir entendiendo el problema y a ir acoplándose. Se dieron cuenta por ejemplo que no se podían soltar los nudos porque perdían tiempo atándolos de nuevo a mitad de camino. Esto hizo que reforzaran el conocimiento de nudos en uno de los del equipo. Dijeron que tenían que avanzar a un "ritmo" porque si todos iban a su ritmo la cosa como que no funcionaba. Dijeron que el ritmo lo debía generar una sola persona porque si dos ponían el ritmo entonces quienes oían se perdían por no saber cuál era el ritmo que se debía seguir.

Hiceron el recorrido por segunda vez y redujeron el tiempo (1 minuto y medio). Se notó como el ritmo ayudó, se notó que los nudos no se soltaron, se notó que ya no veian siempre hacia la meta, ahora veían también hacia los lados para ver cómo iba su compañero. 

Segunda sesión de aprendizaje: Qué aprendimos?  

En el medio del camino, pasaron del ritmo ya, ya, ya al ritmo uno, dos, uno, dos, lo que en algunos causó confusión y en otros ayudó a aclarar el ritmo. Casi todos dejaron de hablar y se dedicaron a escuchar el ritmo, se dieron cuenta que en el avance a algunos se le iban abriendo las piernas y a otros cerrando y detectaron que eso no era bueno, decidieron que el tamaño del paso había que regularlo. 

Hicieron el recorrido por tercera vez, pero antes de hacerlo les pedí que decidieran cuál sería un buen tiempo según ellos mismos, la respuesta, 40 segundos. Hiceron el recorrido en 38!!! con lo que no sólo superaron su tiempo anterior sino que incluso superaron su propia expectativa!!!

Hicimos una tercera sesión de aprendizaje y la conclusión fue que lo aprendido lo debían aplicar con un poco más de fuerza porque, a veces, algunos se les olvidaban las reglas....

Debimos parar la sesión porque debíamos seguir trabajando en el proyecto, pero no sin antes hacer las relaciones entre el juego, los jugadores, el proyecto y ellos como parte del proyecto y se llegaron a ciertaos aprendizajes importantes y que hoy quiero compartir con todos ustedes:

  • No siempre dirigir es fácil y no siempre es claro quien dirige, pero cuando uno dirige, los demás debemos escuchar la dirección. 
  • No siempre el que dirige es el que más sabe del trabajo que se realiza o de la meta, pero de seguro, si las competencias del equipo son evaluadas, el liderazgo puede ir variando en la medida de la necesidad. Se puede ser el lider para enseñar a hacer los nudos y luego cambiar al lider para que otro sea el que lleve el ritmo.
  • Lo que nos amarra al equipo, si soy un jugador en solitario, me fastidia, pero si avanzo solo, no podré hacer todas las actividades que se esperan del equipo, por tanto tengo que entender que esa cuerda que me amarra no es mi enemigo, es mi apoyo, es lo que me recuerda que no estoy solo y que me puedo apoyar en alguien, pero que también alguien se puede apoyar en mi.
  • La velocidad del equipo normalmente se mide por la del más lento. De nada sirve criticarlo, lo que más nos sirve es entender por qué su velocidad no mejora y ayudar a romper esas barreras. 
  • Mis avances dependen de mi propia energía, pero si mi pie se mueve al mismo ritmo del pie de mi compañero y que está amarrado al mío, el esfuerzo será menor. (sinergia). Si por el contrario lucho por halar su pie o evitar que él hale el mío, el cansancio será mayor y el tiempo perdido también.
  • Practicar nos ayuda a aprender. Repetir y practicar lo que debemos hacer nos hace más expertos. se hicieron 3 sesiones y mejoraron los tiempos de manera significativa en un juego que nadie conocía al principio.
  • La mejor forma de enseñar no es criticando, ni regañando, ni diciendo cómo se debe hacer, a veces es necesario ponernos a analizar si hay otras maneras de eneseñar, y jugando, también se aprende!
  • No todo en la vida es un juego, pero todo en la vida es un aprendizaje
Hoy doy las gracias al equipo que me permitió experimentar con ellos esta técnica, espero que en ellos haya generado frutos y que de aquí en adelante les vaya mucho mejor, pues estoy convencido que tienen las capacidades para lograrlo.

Espero que junto a mi y a este equipo de talentos hayan ustedes, después de esta breve lectura, aprendido también algo.

Como siempre, esperando que haya sido de su interés

De la divergencia a la convergencia (Unfocus group)

Hace varios años, en aquel tiempo en que mi hermana estaba con su tesis de grado para su Licenciatura en Comunicación social, oí por primera vez el concepto de un focus group, de hecho participé en uno de ellos, ayudando a mi hermana a montar uno con mi grupo de amigos de la universidad... parte del trabajo que hay detrás de ser hermano.


Recuerdo que le preguntaba a mi hermana que era un focus group y para que servía. Mi hermana me daba una clase magistral de esta herramienta y como la misma nutría en la modificación de productos existentes (mejoras) o en la creación de nuevos productos. La verdad es que resultaba muy interesante la herramienta y la explicación de una próxima comunicadora social a un próximo ingeniero.

Años más tarde conocí de este tipo de herramientas, llevadas a cabo por grandes empresas como BRAUN, en la que el focus group, se hace después de que los seleccionados se afeitan con el nuevo prototipo desarrollado para, a partir de la experiencia del usuario, llenarse de más ideas que permiten mejorarlo y convertirlo en producto.

Pues hace poco, conocí de una herramienta que, aunque busca el mismo objetivo, lo hace con otro grupo de personas, esta herramienta busca conseguir puntos de vista diametralmente opuestos. La herramienta se llama Unfocus group (naturalmente no?).

Me sorprendió esto del unfocus gruop, porque, a diferencia de lo que naturalmente suele ocurrir en los focus groups, las personas seleccionadas son personas que intencionalmente están  fuera del “target” del producto, lo que le permite a los desarrolladores/inventores/mejoradores del producto, poder obtener información de aquellas personas que no pensarían en usar el producto porque no son el target para el que está planificado.

Para usar el mismo ejemplo de BRAUN, es como que, si después de generar el focus group de hombres recién afeitados, ahora hicieran un unfocus group con mujeres, permitiendo entonces obtener información de personas que no serán los compradores directos del producto pero que pueden dar ideas para mejorarlo. Por ejemplo:
  • La afeitadora es muy grande, cuando mi esposo la deje en el baño va a ocupar mucho espacio.
  • Ese color es muy feo.
  • Y sirve también para mis piernas?
  • Yo espero que el mantenimiento no deje basura en el lava manos.


Estas observaciones que dejo como ejemplo no necesariamente son las que daría un hombre que, normalmente estaría más enfocado en la calidad de la afeitada, en el nivel de irritación, la duración de las hojas y tal vez en el precio, pues son su foco en la búsqueda de un mejor producto. Pero naturalmente, las observaciones que pueden ser obtenidas de este “no target” de personas, también pueden hacer del producto más versátil y más “robusto” de cara al mercado.

Otros ejemplos de unfocus group podrían ser:
  • Preguntarle a niños acerca de un producto ideado para adultos.
  • Preguntarle a personas que hacen mucha parrilla acerca de un menú vegetariano (o un producto o todo un restaurante).
  • Preguntarle a hombres acerca de un producto para mujeres (zapatos de dama?)


También existe la posibilidad de crear un unfocus group totalmente divergente, en el que los seleccionados sean una combinación entre personas amantes del producto hasta personas que jamás lo usarían (y todo el conjunto de grises intermedios). En este caso, en el que la divergencia es total, se recomienda sólo hacerlo después de contar con el prototipo más o menos final, pues el objeto es reforzar el prototipo y no retroceder a la modificación de la idea original (aunque de seguro puede pasar).

Me llamó mucho la atención oír de esta herramienta y por ello la comparto con ustedes, pues podría ser de su utilidad a la hora de mejorar sus productos o de evaluar los prototipos que ya tienen en proceso.

Como siempre, esperando que sea de su interés